domingo, 13 de noviembre de 2011

Primera página



Después de muchos intentos, después de muchas hojas en el cesto de la papelera; al fin decido escribir, sin que mi sentido por el ridículo, arranque la hoja del cuaderno donde tengo apoyados un bolígrafo y mi muñeca. Para mí, debiera resultar fácil escribir; es algo que durante horas hago todos los días. Pero la verdad, es que escribir sobre lo que sientes, y digo más, reflejar como lo sientes para que otras persona que te lean, puedan percibir algo, incluso participar opinando o incluso, compartiendo emocionalmente, todo aquello que intentas transmitir, no es fácil. Me sorprendo mirando de abajo a arriba estos renglones, con la tentativa en mente de si arrancar la hoja y comenzar un nuevo texto, un nuevo principio.
No tardo en darme cuenta, que sólo existe un único principio, y que quedó rezagado en un tiempo atrás; inalcanzable para poder cambiarlo. Un tiempo, en que todo mi entorno me sugirió olvidar; borrón y cuenta nueva me aconsejaron en forma de regalo. Pero no todos los consejos vienen gratis, algunos, se pagan por adelantado antes de que te los ofrezcan, y me permito decir, que bastante caros teniendo en cuenta, lo barato que sale a otros infligir dolor.
Escribo desde esa parte de mi ser, que aún guarda conciencia de lo que durante un tiempo fui; una mujer sometida al maltrato y a las vejaciones por parte de su pareja. Sin entrar en detalles, quiero desde el esfuerzo que me ha llevado hasta aquí, no hacer borrón como me aconsejaron, sino más bien, empezar desde un punto y aparte a curarme las heridas junto a las personas que ahora me rodean, personas que han abrigado mi alma, compartiendo sin condiciones toda su comprensión.
Para todos ellos, besos con todo el cariño para:
Itziar, Pep, Juanmi, Pedro, Véronique, Victoria, Jacqueline, Meritxell, Raquel, Nati, Elizabeth y a mis padres Anna y Enric.
Especialmente agradecer a Pep no solo la ayuda en el blog, también el aporte de fotos para acompañar los textos. Gràcies nen.